No queremos ir solas, necesitamos la compañía de nuestra infaltable amiga, después de decidirnos a que gimnasio vamos a ir, vamos la primera clase y nos encontramos con una instructora con un cuerpo infernal que nos da ganas de salir corriendo.. hacemos la primera clase y a medida que pasan los días pensamos cada vez mas seriamente seguir o no, decidimos dejar de ir, y nos conformamos con un, "Total que no le guste como estoy, que no me mire."
No hay comentarios:
Publicar un comentario